Crónica Sesión XVII (4-03-2016)

El pasado viernes 4 de marzo regresó nuevamente a los cines Dreams Palacio de Hielo el festival Cortopatía, que ya se va acercando de manera lenta pero segura a la veintena de proyecciones.

Pau Blanch, al pie del cañón pese a tener gripe, entretuvo a los presentes, que una vez más llenaron la sala 6 casi completamente.

Y ahora, hablemos de los cortos de la noche, que fueron seis (dos de ellos fuera de concurso):

 

DETOUR

El primer corto de la velada, dirigido por César Espada, fue el que abrió la sesión. En él, una ninfómana se traslada a tierras australianas para ejercer de “mula”, harta de su vida en España. Allí hallará la felicidad durante un tiempo entre drogas, sexo incesante y tabaco.

Una pieza curiosa, que hace gala de una refrescante falta de moralinas de tipo alguno.

 


VOLANT

El segundo cortometraje que degustamos fue el creado por Raquel Pérez: una historia sobre una joven apasionada con la pintura que va en busca de sus sueños en plena crisis laboral mientras su entorno circundante insiste en que se olvide de ello.

Destaquemos el hecho de que todos los personajes estén interpretados por una misma intérprete, quien ha de realizar un tour de force actoral que aporta cierta ironía al material: ver a la actriz rechazándose a sí misma en una entrevista de trabajo resulta chocante, cuando menos.

 

 

 


SÍNTOMAS

Seguidamente vino el film de corta duración de Joan Viar -que ya pudo verse en una edición anterior de este festival- y que versa sobre los problemas psicológicos de un hombre que ha sufrido un atentado fallido.

Una pieza seca y directa que nos pone en la piel de esas personas obligadas a vivir con una espada de Damocles sobre sus cabezas debido al terrorismo.

 

 

 

 


ENTRE LÍNEAS

Inmediatamente después disfrutamos del cortometraje de José Luis Velázquez, que nos cuenta los tiras y aflojas creativos sufridos por un escritor que se sitúa en medio de una anónima plaza, buscando inspiración en las personas que le rodean, lo cual le llevará a su vez a un proceso de autoexploración interna, algo que sacará a la luz frustraciones del pasado.

 

 

 

 


COLD

El quinto corto de la noche, realizado por Ivan Martín Ruedas (que también pudo visionarse en una anterior edición de Cortopatía), adapta un cuento corto de Jack London (autor de clásicos como “Colmillo Blanco” o “La llamada de lo salvaje”) y nos cuenta las desventuras de un hombre solo a merced de los elementos en Klondike, luchando por su vida.

Reseñemos muy positivamente su notable ambientación de exteriores y el acertado enfoque minimalista.

 

 

 


LIBBY

La pieza que cerró la sesión fue la de Juanan Martínez: una suerte de cuento de terror en el que la vida de una niña con problemas para dormir se ve alterada con la aparición de un peluche inquietante que va a desequilibrar aún más su existencia.

Corto netamente de género, con un par de sustos no aptos para cardíacos, que agradó tremendamente a los espectadores, quienes le otorgaron el Premio del Público de esta edición.

Y así acabó una sesión que se hizo rápida. Cortopatía suma y sigue en 2016.

Hasta otra, Cortópatas.