Crónica Sesión XXVI, por el Cortópata

El 31 de marzo de 2017, a las 20 horas, ha regresado Cortopatía a los Dreams Palacio de Hielo, ofreciéndonos la que ha supuesto la segunda sesión de este mes.

La proyección se realizó esta vez en la sala 15, que se llenó casi en su totalidad. Algo bastante impresionante, dado que dicha sala tiene un aforo considerable. Para que luego haya gente que diga  que los cortometrajes no atraen al público…

Pau Blanch volvió con nosotros para entretener a los presentes, que pudieron deleitarse con los seis cortos de la velada (dos de ellos fuera de concurso).

Vamos al grano:

INSOMNIA

El primer corto de la velada, creado por Héctor Sanfer, versa sobre pareja en la que uno de sus miembros, una chica joven, sufre terribles pesadillas recurrentes de inquietante realismo. Es decir: nos hallamos en terreno onírico (un terreno al que el cine acude con gran asiduidad).

Si bien el film no es brillante, funciona con eficacia y de deja ver con cierto agrado. Un inicio sólido de sesión.

 


DONDE CAEN LAS HOJAS

El segundo cortometraje en caer fue viejo conocido de Alicia Albares que mezcla el cine fantástico con un alegato a favor del derecho a morir con dignidad.

Poco hay que decir sobre él a estas alturas, la verdad. El corto se defiende solo.

Eso sí: no me olvidaré de mentar que la pieza vino acompañada de un teaser-tráiler de su siguiente corto, llamado MADRES DE LUNA. Esperemos que proyecte pronto en Cortopatía:  nos morimos de ganas de verlo.


BEHIND

Otro viejo conocido fue lo tercero en verse esa noche: una película corta dirigida por Ángel Gómez Hernández en la que una mujer que cuida de su bebé se ve acechada por una presencia sobrenatural más cercana de lo que ella se imagina. Terror del bueno, imponente en todos sus aspectos y que hace morderse las uñas a los espectadores que lo han visto en diversos festivales. Una máquina de escalofríos en formato short film.

 

 


AINOHA

La cuarta pieza de la velada vino de la mano de Iván Sáinz-Pardo.

¿De qué trata su corto? Pues de la pequeña aventura que supone un viaje a Bilbao para una niña, la cual se dirige a realizar una tarea (que no revelaremos aquí) relacionada con el deshaucio y tragedia recientemente sucedidos a su familia.

Cine social, que no necesita de apenas diálogos para transmitir su dramática historia, contado con elegancia y de un acabado técnico sencillamente impecable. Que se llevara el Premio del Público era algo casi lógico.


COMO EN LAS PELÍCULAS

El penúltimo corto de la sesión, realizado por Marta Barrios, nos habla sobre lo que sucede a un discapacitado intelectual cuando éste decide declarar su amor a una chica a la que conoce de largo tiempo atrás y que se va a marchar para no volver.

Pese a su duración escueta (que deja con ganas de más, hay que añadir) y de un budget que se adivina bastante reducido, el resultado es harto satisfactorio y evita excesos melodramáticos. Por otro lado, resulta un cortometraje de esos que podemos llamar necesarios: pone sobre el tapete cómo la sociedad occidental estigmatiza o mira con malos ojos cierto tipo de relaciones incluso a estas alturas de siglo.


NERÓN

La sesión se cerró con el que un servidor considera su película favorita de la noche: una historia creada por Rubin Stein (responsable de TIN Y TINA) en la que una periodista visita a un presidente argentino que ha sufrido horribles quemaduras en lo que parece ser un atentado.

Un material plasmado en blanco y negro, lleno de atmósfera, texturas y claroscuros morales, que juega con la capacidad de sugerencia del espacio en off y cuyo resultado final resulta tan absorbente como fascinante. Su creador es un tipo a seguir de cerca.

Y eso fue todo por este mes de marzo, que se cierra con una de las sesiones de mayor nivel que este humilde redactor ha visto hasta ahora. Nos vemos pronto…

Hasta la próxima, cortópatas.

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Hasta otra, cortópatas.

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