Crónica sesión XXVIII, por el Cortópata

El viernes 30 de julio de 2017, justo antes de un merecido parón veraniego, ha vuelto el festival Cortopatía a los Cines Dreams Palacio de Hielo.

La sala ocupada por el respetable esta vez fue la catorce.

Aunque no estuvo Pau Blanch, el dinámico Julio César Martínez le sustitutó por segunda vez, manteniendo al respetable entretenido los minutos que precedieron a la proyección. Se vieron allí seis cortos: cinco a concurso (un falló técnico inesperado impidió que disfrutáramos de 9 AÑOS) y uno fuera de concurso.

Al turrón:

IRENE´S LOVE

La pieza con la que pudimos abrir boca, creada por Carlos Moriana, narra a tres bandas lo sucedido a una joven que se enamora de un joven con el Síndrome de Moebius (un desorden poco común que provoca parálisis facial de por vida), lo cual no parece bien recibido por algunas personas de su entorno más cercano.

Un film de ajustado presupuesto y gran solvencia interpretativa que evita caer en excesos melodramáticos. Un ejemplo estimable de cómo el formato corto puede usarse para visibilizar realidades que normalmente se nos pasan por alto.

 


BIG BANG

El siguiente short film vino de la mano de Adolfo Bejarano.

¿Sobre que trata? Pues sobre un grupo de personaje singulares que tiene en común el afán de hacer un videoclip juntos. En la práctica, el corto es un monólogo a cámara tal más puro estilo confesionario Gran Hermano de un personaje concreto seguido de  un videoclip.

 

 


UNA NUEVA CARNE

la pieza realizada por Ramón san Román fue la tercera en discordia: una historia en la que, en una época de comida intoxicada, un grupo de vacas sanas es tremendamente preciada por personas que desean alimentarse con su carne.

Canibalismo, reencarnación vacuna y referencias budistas configuran un corto atmosférico y singular que gustó a los presentes. No por nada se llevó el Premio del Público de la sesión.

Por cierto: no nos olvidemos de la presencia de Juan Gea en un papel significativo.


YUMBO MARKET

La película corta que vino a continuación fue la dirigida por Sergio Palacio Monreal.

En ella, un joven obsesionado con los supermercados busca el amor entre las clientas que lo frecuentan y a las que ha ido clasificando como si fueran productos del súper.

Un corto sencillo y de lograda estética en el que se ven referencias a autores como Wes Anderson. Un talento a seguir la pista.

 


TERAPIA DE GRUPO

El penúltimo cortometraje de la noche no los ofreció  Arbidel Fernández Jorro.

Lo que dramatiza su film es lo sucedido cuando un terapeuta realiza una terapia grupal a la que asisten diversos individuos… y una cobaya.

Un verdadero perro verde, simbolico y abierto, capaz de provocar numerosas sensaciones. Eso sí: a un servidor le resultó un tanto opaco narrativamente.


FE

El último cortometraje de la noche fue el de Juan de Dios Garduño: un entretenido juego con los tropos de las películas de exorcismos, en el que un cura joven se persona en un apartado lugar para realizar un exorcismo que no va a ser un exorcismo… sino otra cosa.

Un material que se ve con agrado y que gusta indudablemente al público. Garduño se maneja tan bien en pantalla como en formato escrito. Un cierre estupendo apara una noche repleta de material atrevido.

Y eso fue todo: nos veremos en septiembre en este mismo batfestival en el mismo batcine.

Hasta pronto, Cortópatas.

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